| El desempleo no existe |
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| Jueves, 17 de Septiembre de 2009 07:07 | |
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Muy bien, aceptémoslo, somos un país de quejumbrosos, para nadie es un secreto que la violencia y la corrupción nos tienen oprimidos y sin esperanzas, pero por ahí dicen que Dios aprieta pero no ahorca (supongo que es por conveniencia legal) y si bien nuestro país tiene problemas, hay que reconocer que el desempleo no es uno de ellos, porque somos creativos y emprendedores; es por eso que todos los espectáculos masivos se han convertido en una fuente trabajo, los revendedores de boletas ya no sólo están en las afueras del estadio para los partidos y los grandes conciertos, ahora también están en teatros y diferentes escenarios que regulan la entrada con boletería, eso es empleo, o por lo menos eso dicen las cifras estadísticas en las que se respalda el gobierno para decir que todo marcha bien. Pero ahí no para el asunto, todos los espectáculos tienen línea de productos que va desde afiches hasta tripletas de cds con los éxitos de los artistas que se presentan, apoyando así el sano arte de la reproducción y difusión con propósitos educativos (también llamado piratería). El fenómeno continúa después de los eventos, no importa dónde ni cuándo sean, a la salida encontraremos los manjares más exquisitos que la calle nos ofrece, perros, hamburguesas, chuzos… todos con una variedad de carne de colores llamativos y orígenes extraños que asustan y seducen con sus económicos precios. Después de un espectáculo nocturno que bien cae “pegarle a los aliños”, además eso reduce el desempleo y en algunos casos hasta se extiende a los centros de salud cuando tenemos que asistir por el colapso estomacal producido por la carne de cuadrúpedo mixto de algún chorizo nocturno que nos atrajo con una flagrante humareda. Para las personas más fuertes o habilidosas aún quedan algunos semáforos que no tienen show de saltimbanquis, aunque a estos lugares se les puede sacar mejor provecho si tenemos un hijo pequeño que pueda producir lástima… si no lo tenemos seguro que alguien nos alquilará uno o dos de los suyos por un insignificante porcentaje de las ganancias. Sin haber mencionado las muchas otras alternativas de empleo puedo decir que la calle es un lugar esplendido para encontrar trabajo, qué importa si las empresas no reciben a mayores de 30 años, si los mejores empleos necesitan una experiencia académica que cuesta más que la deuda externa, o si los cargos públicos los rifan entre personas que nunca han puesto un pie sobre el pavimento, el desempleo no existe, lo que pasa es que falta ser más recursivos. |



