Daniel Fernando Cardozo Muñoz

Mentiría si dijera que siempre he estado en contacto con la escritura, pues es una actividad que sólo empecé a practicar en los dos últimos años de colegio y que llegué a tomar en serio, como más que un simple hobby, hace alrededor de 5 años. Sin embargo puedo afirmar sin temor a equivocarme que desde muy niño la lectura ha sido un elemento permanente en mi vida y gracias a ella he conocido gente y he vivido situaciones que han ayudado a formarme como persona. Mis gustos literarios son variados, aunque suelo inclinarme más hacia los libros de terror, de ciencia ficción y de fantasía épica. También me gusta el relato
negro y siento especial atracción por historias ingeniosas, que involucren formas narrativas que se salgan de lo convencional.

El humor, aunque no es indispensable para mí, es un elemento que siempre ayuda a que disfrute un texto.

En general escribo porque me gusta, creo firmemente que una narración no debe tener necesariamente un trasfondo o un significado profundo, no, cualquier escrito puede tener como único objetivo entretener a quien lo lea, eso es algo que se ve reflejado en mis relatos que muchas veces son cosas banales sin sentido aparente, pero cuya narración pretende ser amena y busca divertir. Por otro lado siempre surge la necesidad de ir más allá y buscar formas de generar emociones y sensaciones en el lector, adicionales a una mera sonrisa y eso es lo más llamativo de la literatura de terror, porque es relativamente fácil explotar el romanticismo adolescente y generar suspiros y pensamientos cursis, pero resulta mucho más complicado perturbar y asustar con palabras escritas, sin limitarse a caer en las típicas situaciones grotescas de tripas y sangre. Por lo pronto me conformo con que algún lector sienta un leve estremecimiento o los pelos de sus brazos se ericen un poco.


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