Leonardo Arias Arias

Nació en Salamina, un pueblo del norte caldense donde las niguas fueron el terror de los pies desnudos de sus habitantes, un 15 de marzo de 1984, aunque esa fecha no signifique nada (no sé si estoy muerto o si soy un mal recuerdo orbitando en la cabeza de alguien). De origen campesino (con mucho orgullo), vivió en su pueblo hasta terminar sus estudios secundarios. Viajó a Cali, parodiando esa inocente y patética frase “buscando un mejor futuro”… Se convirtió en diseñador gráfico y el gusto por la caricatura lo llevó a denominarse a sí mismo “caricaturista”. La literatura, esa musa y quimera al tiempo, desde muy niño hervía en su sangre. Tal vez disfrutaba con el morbo lujurioso de desgarrar las hojas de papel con el grafito y descubrir la desnudez de las palabras y advertir el seductor guiño de la bondad de la crítica. Esta adicción, escribir por

escribir, sin más pretensión que lograr librarse de demonios con cara de tristeza y soledad, se convirtió en un hábito recurrente. Escribir y dejar la sangre con cada palabra parida con angustia y tragedia, tornó su gusto hacia relatos tristes, oscuros, llenos de melancolía.

VOLVER